Guía técnica · formato FIEBDC-3
Las mediciones no cuadran al importar un BC3
Has recibido un archivo BC3, lo has importado y las cantidades no son las que esperabas — o directamente no aparece nada. Estas son las cinco causas habituales, ordenadas por frecuencia, y cómo distinguir cuál te ha tocado.
RESPUESTA CORTA
En la mayoría de los casos no es un fallo de tu programa: es que el archivo llegó ya deformado. El intercambio BC3 pierde datos sin mostrar ningún error, y las causas más frecuentes son las líneas de medición que siguen a una fórmula, los códigos truncados y los finales de línea. Lo bueno es que el propio archivo contiene la información para comprobarlo: cada partida lleva su total declarado y el desglose del que sale.
Antes de nada: cómo comprobar si el archivo cuadra
Un archivo BC3 es texto plano; puedes abrirlo con el Bloc de notas. Busca una
línea que empiece por ~M, que es la que contiene una medición:
~M|01\01.01||20.98|\Zanjas\2\12.4\0.6\0.8\\Zapata\1\1.2\1.2\0.9\||
↑ total declarado ↑uds ↑largo ↑ancho ↑alto
Después del total vienen las líneas de medición, cada una con su comentario y sus cuatro dimensiones. El parcial de cada línea es el producto de las dimensiones (los huecos valen 1), y el total debe ser la suma de los parciales:
Zanjas: 2 × 12,40 × 0,60 × 0,80 = 11,90
Zapata: 1 × 1,20 × 1,20 × 0,90 = 1,30
Suma = 20,98 ← cuadra con el total declarado
Si haces esta cuenta en tres o cuatro partidas y cuadran, el archivo probablemente está bien. Si no cuadran, sigue leyendo.
Las cinco causas, por frecuencia
1. Líneas de medición después de una fórmula Muy frecuente
Es la causa más habitual de que las cantidades cambien de un programa a otro. Cuando una línea de medición contiene una fórmula, algunas versiones interpretan mal las líneas que vienen a continuación: las leen como comentario, o las descartan. El resultado es un total menor que el original, sin ningún aviso.
Cómo reconocerla: el mismo archivo da cantidades distintas en dos programas o en dos versiones del mismo programa. Suele afectar solo a algunas partidas, no a todas — precisamente las que llevan fórmulas.
Qué hacer: pide al emisor que exporte sustituyendo las fórmulas por valores, o comprueba partida por partida las que las tengan.
2. Códigos truncados Frecuente
El intercambio admite códigos de hasta 20 caracteres (en versiones antiguas de algunos programas, menos). Si el archivo trae códigos más largos, al importar se cortan. Y si dos partidas se diferenciaban solo por los caracteres finales —tuberías de distinto diámetro, por ejemplo— pasan a compartir el mismo código y una sobrescribe a la otra. Desaparece una partida entera y el total baja.
Cómo reconocerla: faltan partidas, o ves capítulos repetidos. Algunos programas muestran un aviso del tipo «código truncado a N caracteres» — si lo ves, no lo ignores.
3. Finales de línea de tipo Unix Frecuente
El formato espera finales de línea de Windows (CRLF). Si el archivo llega con finales de tipo Unix (LF) —algo que pasa cuando ha viajado por herramientas web, servicios en la nube o determinados editores—, hay programas que no importan ninguna partida. Abres el presupuesto y está vacío, sin explicación.
Cómo reconocerla: abre el archivo con Notepad++. En la barra inferior
derecha verás Windows (CR LF) o Unix (LF). Si dice
Unix, conviértelo: menú Edición → Conversión de fin de línea → Windows.
4. Codificación mal declarada Habitual
La cabecera del archivo (el registro ~V) declara un juego de
caracteres, normalmente ANSI. Si el contenido está guardado en
otro —casi siempre UTF-8—, las tildes, la ñ y la ç se convierten en símbolos
ilegibles, o el archivo se rechaza al abrirlo.
Cómo reconocerla: los textos de las partidas salen con caracteres raros. No afecta a las cantidades, pero es señal de que el archivo ha pasado por algo que lo ha alterado — y conviene revisar también las mediciones.
5. Descompuestos que apuntan a nada Menos frecuente
La estructura del archivo (los registros ~D) puede referenciar
una partida que no está definida en ningún ~C. Ese concepto se
pierde junto con su precio, y el presupuesto sale más barato de lo que debería.
Las cantidades de las demás partidas siguen bien, así que es difícil de
detectar a ojo.
Por qué esto no lo avisa el programa
Porque desde el punto de vista del programa no hay ningún error: el archivo se ha leído, la estructura es válida y los números son números. El problema es que no son los mismos números que en el origen, y eso solo se detecta comparando. De hecho, el propio fabricante de Presto recomienda en su documentación cotejar el resultado con un PDF resumen del presupuesto.
Esa comparación manual es la que conviene hacer siempre que un archivo llegue de fuera, y muy especialmente antes de usarlo para una oferta o una certificación.
Qué hacer si sospechas que un archivo llegó mal
- Pide el PDF del presupuesto al emisor y compara el total general. Es tosco pero detecta las desviaciones grandes en un minuto.
- Comprueba el cuadre de tres o cuatro partidas a mano, con el método del principio de esta guía.
- Mira la codificación y los finales de línea con Notepad++.
- Si el emisor usa una versión más nueva del programa, pídele que exporte a FIEBDC-3/2012 o /2016 en vez de a la última versión.
- Documenta lo que recibiste. Si la desviación llega a una oferta, importa poder demostrar en qué estado te llegó el archivo.
Comprobar un archivo BC3 automáticamente
Hemos publicado una herramienta gratuita que hace estas comprobaciones sola: rehace la aritmética de cada medición y la compara con el total declarado, revisa codificación, finales de línea, longitud de códigos e integridad de los descompuestos, y emite un informe con el detalle numérico de lo que no cuadra.
Funciona dentro de tu navegador: el archivo no se sube a ningún servidor. Sin registro y sin instalar nada.
Verificar un archivo BC3